El Bienestar es la base de este Universo. El Bienestar es la base de Todo Cuanto Existe. Fluye hacia y a través de vosotros. Sólo debéis permitir que lo haga. Al igual que el aire que respiráis, sólo tenéis que mostraros receptivos, relajaros y dejar que fluya a través de vuestro Ser.

Pide y se te dará, Esther y Jerry Hicks

Empiezo a conectar con mi respiración, observo cómo entra y sale el aire. Con cada inspiración el aire entra expandiendo las costillas a los lados, llenando bien los pulmones. Con cada exhalación, pongo afuera todo el aire vaciando los pulmones por completo, relajándome. Observo ese movimiento del aire entrando y saliendo de mi cuerpo, los pulmones llenándose y vaciándose, expandiéndose y contrayéndose. Dejo pasar mis pensamientos y observo mi respiración. Empiezo a conectar la inspiración con la exhalación. El aire entra profundo y con fuerza y sale relajado, ahora sin pausa en un círculo continuo. Tomo conciencia que estoy inspirando energía además de aire y respiro. El aire entra y sale y entra y sale, me inspira, me siento “inspirada”. Ahora estoy aquí, en este momento, los pensamientos se van como nubes que se alejan y sigo respirando permitiendo que la energía entre en mí por medio de la respiración. Empiezo a sentir una sensación que me recorre el cuerpo, una vibración, señal de que se está moviendo la energía. El ritmo fluido de mi respiración es el viento que mantiene alejados a los pensamientos. Me gusta esta sensación vibrante que va sintiendo mi cuerpo y sigo respirando. Ahora no siento separación, siento que esa energía que me recorre es parte de mí y me conecta con todo, en la medida que sigo respirando, mi cuerpo lo voy sintiendo más liviano, como sin peso, como sin consistencia y siento amor, una sensación de amor me embarga y me hace entender desde algún lugar más allá de mi mente, me siento bien, mi mente está tranquila, mi cuerpo completamente relajado, siento que todo está bien, me siento en paz.


La forma en que respiras está directamente relacionada con la forma en que te tomas la vida. Como profesora de yoga y de la respiración observo la forma en que respiran mis alumnos. Les invito a reflexionar ¿cómo es tu respiración? ¿Es apenas imperceptible, respiras lo justo para sobrevivir? o ¿respiras amplia y abundantemente como diciendo Sí a la vida?

Invito a las personas a respirar más, a ampliar su capacidad respiratoria. Como no somos cuerpo por un lado, mente por otro y emociones por otro, sino que los tres cuerpos, físico, mental, emocional se encuentran estrechamente relacionados, todo lo que hemos vivido y nos ha afectado ha ido afectando a nuestra respiración. Nuestra respiración en muchos casos se encuentra bloqueada y reprimida desde el nacimiento. Liberando nuestra respiración, liberamos directamente esa carga emocional. En la medida que se libera la respiración, se libera la energía que no fluía porque estaba estancada, sientes mayores niveles de energía y llegamos a lugares de mayor dicha y bienestar.

Cuánto más placer sentimos en la respiración más lo sentiremos en nuestra vida. Vivimos tal cual respiramos.

Todo lo que hemos vivido se encuentra en nuestra memoria celular. La respiración conectada y consciente hace aflorar nuestras memorias para que podamos verlas y liberarlas. La respiración va a hacer que algo se mueva a nivel interno, es como sacudir las alfombras, abrir los armarios y limpiar los cajones. Algunas veces sucede que la persona no quiere respirar, no quiere que nada se mueva. No estamos acostumbrados a tanta energía, no nos es familiar o no estamos preparados para enfrentarnos a lo que podamos encontrar y preferimos quedarnos en lo conocido, aunque no sea tan bueno. Pensamos que manteniéndolo oculto no nos afecta, mientras esté encerrado en los armarios no me puede afectar, pero esto no es cierto. Tus pensamientos crean tu realidad. La realidad es una emanación de nuestros pensamientos. Los pensamientos inconscientes también crean. Estamos creando consciente o inconscientemente. Esto es fácil de entender pero en el día a día no es tan fácil de ver, porque muchas de nuestras realidades son creadas por nuestros pensamientos inconscientes. Nuestro observador no es capaz de ver la relación entre nuestros pensamientos con la realidad que está sucediendo, por eso parece que no la hay, pero si la hay. Nuestro trabajo en rebirthing consiste en mejorar la calidad de la observación de nuestra mente, darnos cada vez más cuenta de lo que pensamos cuando lo pensamos y elevar continuamente la calidad de nuestro pensamiento. Todo lo que no se ha sanado está condicionando nuestra vida. Aparentemente parece que estoy bien, lo tengo todo controlado pero mi adicción al tabaco, al alcohol, a las drogas, al sexo, al chocolate, a la comida… a lo que sea, están indicando lo contrario. Busco afuera algo que me haga sentir bien o que me haga no sentir o escapar de mis emociones. Cuando abrimos los armarios y sacudimos las alfombras puede ser que el polvo viejo que se ha acumulado nos hace toser y nos resulta molesto pero una vez sacudidos y limpios la sensación de limpieza nos agrada y nos hace sentir muy bien. Con la respiración sucede igual. Todo lo que hemos vivido está en nuestra memoria celular. Cuando respiramos consciente y conectadamente, estamos haciendo una limpieza y barriendo todo lo que hay. Aunque escarbar en el cubo de la basura no es el fin de la respiración. El objetivo de una sesión de respiración es sentir el placer de la energía fluyendo a través de nosotros, es llegar a casa, a nuestra mente recta, al amor que son nuestro estado natural y nuestro derecho de nacimiento, es llegar al cielo, experimentar más placer, dicha y energía de lo que estamos acostumbrados. Es permitir que a través de la respiración conectada y consciente se libere la respiración, bloqueada desde el nacimiento y la energía atascada a algún lugar de nuestro cuerpo, se mueva, fluya. Es vivir la experiencia de que esa fluidez energética transforme nuestras memorias. Pero para llegar hasta ahí, puede ser que por el camino salgan cosas que necesitan liberarse, que necesitan ser sanadas.

“Ve hacia la luz, que por el camino ya irán cayendo las sombras”. Jesús

"Como yoga nuevo, Renacimiento no es una disciplina. Es una inspiración. No es enseñar a una persona como respirar, es el acto intuitivo y apacible de aprender cómo respirar desde la misma respiración, es conectar la inhalación con la exhalación con un ritmo intuitivo hasta que la respiración interior, que es el Espíritu y la fuente de la respiración misma, se fusiona con el aire, la respiración exterior.

El propósito del Renacimiento  es recordar y volver a experimentar el nacimiento. Esta experiencia provoca una transformación de la impresión del nacimiento en el subconsciente, desde una de dolor primal a una de placer. Los efectos en la vida son inmediatos: en cuanto se empiezan a disolver los patrones de energía negativa mantenidos en el cuerpo y en la mente, el “rejuvenecimiento” reemplaza al envejecimiento y la vida se vuelve más divertida”.

Leonard Orr, fundador del Renacimiento

LEONARD ORR  Nace en 1938 en Nueva York. A finales de los años sesenta comienza a desarrollar en Estados Unidos lo que más tarde llamó Rebirthing o terapia de Renacimiento con algunos colaboradores como Sondra Ray o Bob Mandel. Se basa en las teorías orientales de la respiración y les otorga un significado terapéutico, adecuado para reducir las tensiones, incrementar la energía y mejorar la relación interpersonal.

Ha escrito libros como Renacimiento en la nueva era (1983), Manual de sanación (1998), y Rompiendo el hábito de morir (1998). En su obra afirma que la respiración es el poder de la mente y el origen de todo nuestro poder en el universo físico. Esta técnica de la respiración consciente constituye, para el creador del Rebirthing, una experiencia física, mental y espiritual.

 

Objetivos del Renacimiento

 

Según Jim Leonard el objetivo del Renacimiento es la integración. La integración es el proceso por el cual se logra que algo desagradable y desconocido de la persona se convierta en algo maravilloso de su conciencia. Según esta visión la integración es el opuesto a la represión. Represión es el proceso de decidir que algo es desagradable y esforzarse para apartarlo de la conciencia para no sentir lo que provoca. Integración es el proceso de traer a la conciencia algo que en el pasado se reprimió escogiendo disfrutar de ello. La represión de cualquier experiencia siempre lleva asociada una creencia negativa. Una creencia negativa es un pensamiento que tiene al menos uno de los siguientes componentes: es desafortunado que sea de esta forma —lo desagradable—, pero es justo así como tiene que ser —elección—. Cuando una creencia es reprimida ya no se vive como una simple creencia sino que pasa a ser una realidad para esa persona.

Se suele decir que el Renacimiento busca re-crear el pasado llegando incluso hasta el momento del nacimiento, del parto, de la concepción, o de cualquier vivencia que se haya tenido. Recreando el pasado se buscan las creencias negativas reprimidas para traerlas nuevamente a la memoria y poder trabajarlas de forma que sean integradas, transformándolas en nuevas creencias positivas. Se podría decir que se trata de entender aquellas situaciones desde otra visión que te apoye en el presente.

© 2018 Tatiana Rodríguez González

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